Terremotos y temblores: recomendaciones para estar bien preparados

Los fenómenos naturales son situaciones impredecibles y pueden provocar desastres y severas consecuencias para la vida humana. De estos, los más destacados son los temblores y terremotos, pues son los más repentinos, por lo que es de suma importancia estar preparados y bien informados sobre qué hacer antes, durante y después de un evento.

Al estar emplazado en una zona sísmica, ciertas zonas de México -como las costas- son susceptibles a la ocurrencia de terremotos.

El país tiene un historial de siniestros con daños considerables. Sin duda, el  que registró más daños fue el terremoto de 1985, mismo que marcó historia y que permitió a la sociedad evolucionar para dedicar más atención y generar mayor cultura en prevención y protección civil, en protocolos de acción y de recursos de toda índole como auto-organización de rescate, asistencia a víctimas y respuesta inmediata ante las grandes emergencias frente a un desastre natural.

En la actualidad, la ciudadanía cuenta con mayores herramientas para saber qué hacer y cómo actuar ante este fenómeno natural. Si bien, las pérdidas económicas son evidentes, para algunas personas no es prioridad asegurar una propiedad o bienes con una póliza que cubra los daños ocasionados.

En México, existen coberturas para el riesgo de terremoto, como el seguro de daños. Para un uso eficiente de la póliza, es recomendable considerar los siguientes puntos antes de contratarla:

Entender en qué consiste la cobertura de la póliza, ya que dependiendo de la zona del siniestro ocurrido se sabrá cómo proceder.

Saber si la cobertura contratada contempla los daños estructurales del inmueble y pérdidas internas.

Confirmar que la cobertura para edificio incluya techos, ventanas, instalaciones fijas sobre el nivel del suelo, servicios de agua, aire acondicionado, drenaje y energía eléctrica.

Respecto al interior de las edificaciones, es necesario asegurarse que la póliza cubra los bienes muebles como electrodomésticos, comedores, salas, recámaras, cocinas, baños, joyas, objetos de arte, equipo deportivo y juguetes.

Adicionalmente, es importante saber si es posible incluir en el contrato los “gastos extraordinarios”, que son el resultado del daño a la propiedad asegurada, tal como la mudanza y/o la renta de una vivienda durante la etapa de reconstrucción.

Es de suma importancia que, antes de contratar un seguro, se analice cuál es la mejor oferta dentro del mercado de seguros.

Un seguro no es un gasto innecesario, sino que una inversión importante para un evento inesperado. Por ello, Chubb Seguros, pensando en el bienestar y seguridad de sus clientes, cuenta con un portafolio de soluciones que los protege por desastres naturales como temblores o terremotos.